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El discurso de Javier Milei, teoría keynesiana y datos actuales de la economía argentina, por Florencia Pasquali

Resumen

El 23 de abril de 2024 el presidente de Argentina Javier Milei habló por cadena nacional con el objetivo de informar a los argentinos que a través de sus duras reformas, políticas de ajuste y estrategias económicas, se había alcanzado el superávit financiero en Argentina luego de casi 20 años. Ante este hecho, algunos representantes de sectores económicos como la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Confederación General del Trabajo (CGT) no se vieron del todo conformes con esta premisa y se manifestaron al respecto.

Desde que comenzó su gobierno, el líder del espacio político La Libertad Avanza[1], propone sentar sus bases en el libre mercado y libre competencia y promover valores como la meritocracia, la defensa del derecho a la vida desde la concepción, la honestidad en la administración de los recursos públicos, entre otros. En sus primeros casi cinco meses de presidencia ha accionado en pos de sus objetivos sin gradualismos ni escalas. Su primer decreto condujo la reducción de ministerios por secretarias y hasta algunos, como el Ministerio de las mujeres, género y diversidad, fueron eliminados por completo. Siguió con grandes paquetes de reformas como el DNU[2] 70/2023 que modifica (o deroga) 366 leyes, la Ley Ómnibus que en su formato original contenía más de 660 artículos y continuó con la Ley de Bases que aún está en discusión en el congreso.

El propósito de este trabajo será hacer un análisis de las afirmaciones que hacen al discurso del presidente y ponerlo en contraposición con datos de teoría económica así como con datos empíricos. La disposición del análisis se distribuye en los siguientes apartados:

  1. La Cadena Nacional del Presidente Javier Milei Esta sección comprenderá la selección de las frases más relevantes de la cadena nacional junto al plan económico que propone a partir de ese entonces.

  2. Consideraciones teóricas En esta sección se abordarán los fundamentos teóricos de algunas de las afirmaciones expuestas por el presidente en el primer apartado y se pondrá en contraste con la teoría keynesiana.

  3. Consideraciones empíricas En esta sección se tomarán las respuestas de la UIA y CGT y se pondrá en contraste, con datos del INDEC y Ministerio de Capital Humano, entre otros, algunas de las afirmaciones proporcionadas por el presidente en el primer apartado.

  4. Conclusiones En este último apartado se pondrán en suma las secciones anteriores y se hará una evaluación personal sobre los temas tratados.


1. La Cadena Nacional del Presidente Javier Milei

En esta primera sección se expone a continuación las frases más relevantes del discurso y el presunto plan económico consiguiente:

El sector público nacional registró durante el mes de marzo un superávit financiero de más de 275.000 millones de pesos.
La causa de todos los males en la Argentina es el déficit fiscal, ya que producto de la obsesión de los políticos argentinos por gastar lo que no tenemos y agotando las fuentes de endeudamiento y la suba de impuestos, recurrían a la emisión monetaria, que es la única y probada causa de la inflación.
Los argentinos no teníamos tiempo para un nuevo experimento gradualista y avanzamos en el programa de estabilización de shock más ambicioso de nuestra historia. Así es como hemos logrado alcanzar el superávit financiero en tan solo un mes de gobierno.
De los cinco puntos del déficit del Tesoro que hemos ajustado solo 0,4% responde a la pérdida del poder adquisitivo de las jubilaciones. […] El restante 4,6% de ajuste que hemos logrado se debe íntegramente al recorte del gasto público que la política utilizaba indiscriminadamente para comprar voluntades.
Reducción del 76% de las transferencias discrecionales a las provincias, reducción drástica del 87% en la obra pública, eliminación del 50% de los cargos políticos, eliminación de la pauta publicitaria.
Hemos aumentado, entre otros, un 500% del Plan Primeros mil días que beneficia 70.000 mujeres embarazadas; incrementamos en un 311% la Asignación de ayuda escolar llevándola a $70.000; hemos duplicado la Asignación Universal por Hijo, incluyendo el aumento del 27% en el mes de marzo; duplicamos la Tarjeta Alimentar.
No es casualidad que la inflación se esté desplomando y todos los meses el número de inflación sea menor al esperado.

Por último finaliza con un plan de crecimiento económico genuino de tres etapas:

Etapa 1: Vendrá determinada por la combinación de sectores que se expanden por la corrección de precios relativos, como son la minería, el petróleo, el gas y el campo, junto a la recomposición de los salarios reales que hoy ha empezado a tomar lugar de la mano de una menor inflación.

Etapa 2: La baja capitalización de la economía fruto de 20 años de un populismo empecinado en destruir al capital genera oportunidades de inversión de muy alto retorno.

Etapa 3: La retracción del fisco implica devolverle al sector privado 15 puntos del PBI en forma de ahorro que permitirá financiar la inversión que generará crecimiento económico genuino, el cual se verá fuertemente multiplicado en la medida que el Congreso nos acompañe en el programa de reformas estructurales, como ser el caso de la Ley Bases.


2. Consideraciones teóricas

Para esta sección tomaremos algunas afirmaciones del presidente expuestas en el apartado anterior y aplicaremos la perspectiva de la teoría económica keynesiana.


Primer supuesto teórico: “La emisión monetaria es la única y probada causa de la inflación”

Este supuesto encuentra su fundamento en la teoría cuantitativa del dinero dada a conocer de forma masiva por el economista estadounidense Irving Fisher en 1911. Se establece la siguiente fórmula:

M*V = P*Y 

Donde M es la masa monetaria, V, la velocidad de circulación del dinero, P, el nivel de precios e Y la renta (o producción total) de un país.

La teoría mainstream entiende a la velocidad de circulación de dinero como constante ya que indica la rapidez con la que el dinero se mueve a través de la economía y ello depende de los hábitos de los individuos que en el corto plazo no suele variar. Además, la teoría entiende que la renta es de pleno empleo, es decir, se están utilizando todos los factores de producción por lo que la variable Y ya ha llegado a su tope y no va a variar en el corto plazo, o dicho de otra forma, se comporta también como una constante.

En consecuencia, podemos sacar de la ecuación los valores constantes y nos quedaría la siguiente igualación:

M = P

Lo que significa que cualquier movimiento en la masa monetaria resultará en un movimiento en el nivel general de precios, de ahí surge la creencia de que la emisión monetaria genera inflación.

Esta teoría ortodoxa del dinero ha sido refutada ya por varios economistas, uno de ellos es de los más influyentes del siglo XX, John Maynard Keynes, y lo hizo a través de su obra “La teoría general”.

Lo que dice Keynes fundamentalmente en esa obra, es que existe una serie de variables que median la relación entre la emisión monetaria y el nivel general de precios, estas variables son variables reales de peso, como el consumo y la inversión, y son variables que están involucradas en el proceso de creación de los precios. (Kicillof, 2011, p. 6)

Para Keynes, la teoría cuantitativa del dinero dependía de supuestos que al estudiar los comportamientos de las variables en la realidad eran mucho más complejos de lo que se planteaba en los esquemas ortodoxos. Por ejemplo, considerar que la velocidad de circulación del dinero (V) sea algo constante cuando depende de varios factores. La rapidez con la que el dinero circula a través de la economía depende por ejemplo de la voluntad del público de mantener efectivo y, no es menor mencionar que la cantidad de dinero en circulación no es un dato exógeno que solo depende de cuánto dinero emita el banco central sino que los bancos comerciales también crean dinero cada vez que realizan un préstamo ya que a los bancos solo se les exige como norma regulatoria que tengan un porcentaje (encaje bancario) del monto total que prestan. Este proceso es conocido como creación secundaria de dinero[3] y demuestra que dados esos factores que pueden variar en el corto o largo plazo, no se puede afirmar que la velocidad de circulación del dinero (V) sea constante.

Otro supuesto que atraviesa esta teoría y es criticado por Keynes es que los mecanismos económicos tiendan a la plena ocupación en el mercado de trabajo, de bienes y de capitales, a través de lo que se conoce habitualmente como Ley de Say[4]. Este supuesto se utiliza para fundamentar que la renta de un país (Y) es constante, es decir, que se encuentra en un punto de pleno empleo y plena utilización de los factores. Si “Y” es constante, entonces no hay desempleo y no hay industrias que no estén trabajando al máximo nivel de utilización, si lo trasladamos a la realidad inmediatamente podemos observar que sería un error afirmar que la variable Y se comporta como una constante. 

Otra significación interesante de la teoría cuantitativa es que para la ortodoxia el dinero es neutral, eso quiere decir la cantidad de dinero afecta sólo a las variables nominales de la economía, tales como precios, salarios y tipo de cambio, sin afectar a las variables reales, como el empleo, el producto interno bruto real o el consumo.

Entonces ¿Qué es lo que determina la variación de precios/inflación según Keynes?

Hay dos mercados, el de bienes de consumo y el mercado de bienes de inversión y para ver qué ocurre con los precios hay que observar lo que sucede en esos dos mercados. En breve, ¿cuál es el mensaje? Que la inflación no es un problema monetario, sino que involucra elementos reales, tiene elementos de costos, tiene elementos que no se solucionan con la ciega mecánica de teoría cuantitativa de la moneda y que si el Estado quiere influir en el proceso inflacionario debe atacar esos elementos reales, debe influir sobre el proceso de inversión y sobre el sistema bancario. (Kicillof, 2011, p. 6)

Con la teoría de Keynes podemos deducir entonces que la inflación no necesariamente es monetaria y que puede ser multi-causal. Para la heterodoxia actual, la emisión de dinero es una de las consecuencias de la inflación y además aumenta la velocidad de circulación, por lo que podría acelerar el proceso. Es por eso que podemos afirmar que existe una correlación entre la emisión y la inflación mas no una causalidad unilateral.

Es interesante llevar esta teoría a Argentina y contextualizarla con los otros factores que influyen en la inflación de nuestro país como por ejemplo la restricción externa y el pass through[5], la puja distributiva[6], la especulación empresarial, etc.


Segundo supuesto teórico: “La retracción del fisco implica devolver al sector privado 15 puntos del PBI en forma de ahorro que permitirá financiar la inversión”

A lo que el presidente se refiere es que cuando se reduzca el gasto público lo máximo posible, ya no será necesaria tanta recaudación por lo que disminuirían los impuestos y eso le permitiría a los empresarios argentinos ahorrar e invertir. Este segundo supuesto se fundamenta en la siguiente interpretación neoclásica/ortodoxa:


Demanda (D) = Consumo (C) + Inversión (I)

Oferta (O)= Ingreso (Y) = Consumo  (C)  + Ahorro (S)

Para lograr un punto equilibrio igualamos oferta y demanda:

O=D

C +S  = C +I

S=I

AHORRO = INVERSIÓN

El ritmo de las inversiones queda gobernado por el deseo de ahorro de la comunidad. No solo eso sino que una desigual distribución de la riqueza a la larga terminan siendo favorable para el conjunto de la sociedad, este efecto también se conoce como “la teoría del derrame”.

Volviendo a Keynes y a su obra, la teoría general,  esta idea queda también refutada ya que no existe mecanismo de la economía que asegure que la tasa de ahorro sea igual a la tasa de inversión. Para Keynes, el ingreso se distribuye entre ahorro y consumo siendo el ahorro solo un “residuo” determinado por la propensión marginal a consumir (S= Y-C), es decir, el ahorro es lo que sobra de ingresos luego del consumo.

Para Keynes, la inversión productiva no está determinada por el ahorro sino más bien por otros motivos como los animal spirits[7], demanda autónoma, demanda efectiva, eficiencia marginal del capital y según el estado de confianza. Lo que quiere decir con esto es que, en líneas generales, la inversión depende del contexto y oportunidades en la cual se vaya a dar la misma, ya que al momento de realizar una inversión, mucho antes que considerar los ahorros se considera por ejemplo la tasa de interés y se compara con inversiones en activos financieros en vez de productivos (los cuales podrían desincentivar la generación de empleo), también se considera si el público consumidor al que se apunta tiene la capacidad de compra, o sea, si hay demanda efectiva y un contexto favorable que acompañe a la nueva inversión ya que nadie decidiría invertir en un contexto económico deprimido tal como sucedió durante la crisis de 1930, contexto que le permitió hacer estas observaciones a Keynes en su obra escrita solo unos años después.

Además Keynes habla de “paradoja de frugalidad” para referirse a que, si muchos posibles inversores deciden aumentar sus ahorros al mismo tiempo, esto implicaría una disminución del consumo (recordemos Y = C+S), o sea, se generaría una caída general de la demanda que traería consigo la caída general de ingresos y por ende de ahorros de esos mismo inversores.

Como último punto, no está demás aclarar que hoy en día la mayoría de capitales alrededor del mundo trabajan a través del apalancamiento, eso significa que al momento de realizar una inversión toman deuda para financiarla y de esa forma aumentan la potencial rentabilidad obtenida, a pesar de que esto aumente los riesgos de las operaciones.

Por eso, trayendo la teoría al contexto actual de argentina, es un error suponer que una reducción de impuestos y un sucesivo aumento en el ahorro de los empresarios terminarían por aumentar las inversiones productivas, más cuando la coyuntura económica ha demostrado que en el último tiempo han caído drásticamente los salarios reales y el consumo, punto que ampliaremos en la próxima sección.


3. Consideraciones empíricas

En este apartado abordaremos las respuestas de la UIA y CGT y pondremos en contraste, con datos del INDEC y Ministerio de Capital Humano entre otros, algunas de las afirmaciones proporcionadas por el presidente en el primer apartado.

La Unión Industrial Argentina (UIA), si bien apoya las reformas laborales que propone Javier Milei, manifestó su preocupación por el riesgo de desaparición de las PyMEs industriales. Reclamó al gobierno que considere políticas urgentes que permitan sostener la demanda y que considere el impacto en la industria nacional de la apertura comercial sin antes bajar impuestos, los recientes aumentos de tarifas y la pérdida de empleo. Esta preocupación surge de los informes que desarrolla la UIA ya que la actividad industrial registró en febrero una caída interanual del 6,8% luego de nueve meses consecutivos de declive y los datos preliminares de marzo anticiparían un empeoramiento de la tendencia dado el incremento de costos y caída de demanda.

Por otro lado, la Confederación General del Trabajo (CGT) acusó al gobierno de estar omitiendo información sobre cómo logró el superávit financiero. Licuación de ingresos a los jubilados, deudas con las provincias, interrupción de la obra pública estratégica, deudas con empresas de energía y gas, postergación de pago de importaciones, des-financiamiento de la educación pública y deuda con las universidades son, para la CGT, los motivos ocultos detrás del discurso de Javier Milei.

Veamos algunos de estos datos:

Basándonos en la información que brinda el INDEC y los indicadores monetarios de la seguridad social (IMSS) podemos ver en el gráfico a continuación que desde marzo 2023 la jubilación mínima no alcanza el valor de la canasta básica y desde entonces ha estado cayendo en términos reales. La caída interanual de marzo 2024 fue de un 40% y en ese mes solo representa el 54% de la canasta, o dicho de otra forma, se encuentra 46% debajo de la línea de pobreza.

A su vez, el salario mínimo vital y móvil tampoco alcanza la canasta básica desde diciembre 2023 y para marzo de 2024 solo representa el 88% de la misma, es decir, se encuentra 12% por debajo de la línea de pobreza.[8]

Por otro lado, la Asignación Universal por Hijo y hasta incluso la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables siguen un comportamiento similar, en caída.

En los últimos nueve meses (junio a marzo) la AUH cayó 40% mientras que el RIPTE  25%.

Dados los datos anteriores, es propicio analizar cómo esta drástica disminución del poder adquisitivo afecta al consumo. Para ello, se expone a continuación gráfico rescatado de INDEC correspondiente a la encuesta de supermercados.

Para este tipo de datos es importante observar la serie desestacionalizada ya que corrige las fluctuaciones producidas por los meses en los que los trabajadores perciben el Sueldo Anual Complementario (SAC), popularmente conocido como “Aguinaldo”. Si prestamos atención a la misma, notaremos que en la actualidad el índice de ventas totales a precios constantes se encuentra a valores aún más bajos que durante la pandemia (año 2020).

Por otro lado, si salimos de la distribución del ingreso y nos trasladamos hacía los sectores económicos, en el informe de Indicadores de Coyuntura de la Actividad de la Construcción de INDEC podemos ver resultados similares:

Nuevamente si prestamos atención a la serie desestacionalizada veremos que la actividad de la construcción está en valores que solo se han alcanzado anteriormente en la pandemia (año 2020).

Asimismo, en febrero de 2024, el Estimador mensual de actividad económica (EMAE) registró una caída de 3,2% en la comparación interanual (ia) y de 0,2% respecto a enero en la medición desestacionalizada. Sin embargo, no todos los sectores económicos registraron  caídas en el último tiempo. Del aumento de actividad en febrero se pueden destacar los sectores que tienen un mercado exportador como la Pesca (+31,6% ia) y Explotación de minas y canteras (11,7% ia), siendo el último el de mayor incidencia positiva en la variación interanual del EMAE, seguido por Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (+5,5% ia).

En contraste, ocho sectores de actividad registraron caídas en la comparación interanual, entre los que se destacan mercados para el consumo interno del país como la Construcción (-19,1% ia) e Intermediación financiera (-12,1% ia), junto con Industria manufacturera (-8,4% ia) y Comercio mayorista, minorista y reparaciones (-5,5% ia).


4. Conclusiones

Está claro que las políticas implementadas durante los pocos meses de presidencia de Javier Milei han generado un gran impacto. Sin embargo, pareciera que el “sinceramiento” es para los precios mas no para las explicaciones al respecto de la situación económica del país, ya que no queda claro si el gobierno va afrontar las deudas que “hacen” al superávit financiero. Además, en el discurso se presentan datos que, al analizarlos en valores reales y compararlos con otros índices básicos para ponerlos en perspectiva, resultan demostrar totalmente lo contrario a lo que se pretende decir, como por ejemplo que no se han licuado[9] las jubilaciones y que se han aumentado las asignaciones sociales.

En adición, no solo fundamenta su accionar en premisas que ya han sido refutadas por la ciencia económica sino que se enorgullece de informar que la inflación comienza a aplacarse, como si el tan venerado libre juego de oferta y demanda no ocultara en su explicación la gran pérdida del poder adquisitivo atravesada los últimos meses de forma más drástica para los trabajadores.

Continuando con la información imprecisa, tampoco queda claro a qué patrón de acumulación económica apunta el gobierno como objetivo. En primera instancia pareciera que reivindica el modelo de valorización financiera de los años 70 y 90 ya que comulga con el monetarismo, la liberalización financiera, la desregulación económica y privatización mientras sustenta el crecimiento en las ventajas comparativas naturales, o sea en el mercado agro-exportador. Esto queda aún más claro con la Ley de Bases donde se propone, en muy resumidas cuentas, el Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI) que supone atraer inversiones extranjeras de por lo menos US$200 millones a través de beneficios tales como la exención en derechos de importación y exportación, exención de IVA y ganancias sin la obligación de liquidar divisas en el corto plazo ni tope de retorno hacía la casa matriz. Se propone la disposición de las empresas públicas para ser vendidas al sector privado y asimismo, no se proponen beneficios para las PyMEs más que la reforma laboral (que solo sería un “beneficio” para los empleadores, no para los empleados) que reduce los derechos de los trabajadores, elimina las multas efectuadas por tener empleados no registrados y agrava la brecha de género dado que reduce la licencia por maternidad y elimina la jubilación para amas de casa y/o con moratoria, entre otros.

Aunque el gobierno actual se proponga como disruptivo esto ya lo hemos visto antes y no está demás aclarar que la historia que intenta reproducir no trae consigo las mejores expectativas, como podemos ver en el cuadro a continuación elaborado por Julian Zicari, economista e investigador del CONICET, en base a datos del instituto Fraser para el índice de libertad económica y Maddison (2018) para el PBI per cápita: 

A la vista de estos datos podría decirse que existe, por lo menos en nuestro país, una cierta correlación negativa entre la libertad económica y el PBI per cápita. Es decir, a mayor nivel de libertad económica, menor nivel de PBI per cápita. Esto no quiere decir que la libertad económica en si mismo sea algo malo, sino que la liberalización en su totalidad solo conduce a malos resultados, lo ideal sería regular los niveles de liberalización en pos de lograr las mejores estrategias. Esto sin mencionar que a niveles sociales los resultados en pobreza y desigualdad son aún peores.

Volviendo a la pregunta de si el gobierno intenta reproducir el patrón de acumulación de valorización financiera, algo peculiar es que este tipo de patrón siempre se ha caracterizado por tasas de interés altas cuando en la actualidad está sucediendo lo contrario, como podemos ver en el siguiente cuadro del BCRA, donde vemos la tasa de interés caer los últimos meses:

Eso nos deja para pensar en el nuevo paradigma que se aproxima, ¿Apunta a seguir disminuyendo el valor del peso hasta que la dolarización parezca un buen horizonte? Y poniendo en suma lo visto anteriormente, ¿Hasta cuándo va a ser sostenible la caída de los ingresos reales? ¿Las PyMEs podrán resistir la crisis que parece asomarse? ¿Qué va a pasar con las amas de casa, jubilados, trabajadores y su poder de negociación en tanto salarial y derechos?


Referencias

[1] Coalición política en argentina fundada en 2021, se inclina a favor de la libertad de mercado y aboga por un modelo de Estado mínimo mientras que se considera conservadora en temas sociales.

[2] Decreto de necesidad y urgencia

[3] Creación de dinero por intermedio de los bancos comerciales mediante el proceso de expansión de los depósitos, cuyo límite máximo estará dado por el valor del multiplicador de la base monetaria en un momento dado.

[4] Está ley indica que la demanda está determinada por la oferta, es decir, siempre que haya producción ésta, a través de los mecanismos de la economía, generara su propia demanda.

[5] El pass through hace referencia al impacto que tiene en los precios una suba del tipo del cambio (dólar).

[6] Fenómeno producido por la disputa establecida de la distribución de la riqueza. Ejemplo: Aumento de los precios dado el  aumento de los costos por el previo aumento de salarios debido al aumento general de precios. Se convierte en un ciclo vicioso.   

[7] La conducta empresarial, si es más arriesgada o más analítica.

[8] Es importante aclarar que la canasta básica NO incluye alquiler de vivienda.

[9] Reducción del peso de cualquier tipo de gasto manteniéndolo constante o haciéndolo crecer nominalmente por debajo de la inflación


Bibliografía

BCRA (2024), boletín estadístico.

Indec (2024). Informe “Estimador mensual de actividad económica – Diciembre de 2023”.

Indec (2024), Informe “Indicadores de coyuntura de la actividad de la construcción”.

Indec (2024), Serie histórica “Canasta básica alimentaria y canasta básica total – Abril de 2016 a marzo de 2024”.

Indec (2024), Serie histórica “Índice de precios al consumidor – Abril de 2016 a marzo de 2024”.

Keynes (1936), Teoría general del empleo, el interés y el dinero.

Kicillof (2011), Jornadas Monetarias y Bancarias 2011.

Ministerio de capital humano (2021 a 2024), indicadores monetarios de la seguridad social.

Zicari (2020), Crisis económicas argentinas: De Mitre a Macri.


Autora: Florencia Pasquali

 
 
 

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